La pequeña Elsa, una niña de seis años, ha recuperado gran parte de su visión gracias a una operación pionera realizada en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. La intervención, que ha llamado la atención de la comunidad médica por su innovación, ha permitido frenar la progresiva pérdida de visión que sufría la niña desde su nacimiento.
Elsa nació con una condición poco común: insensibilidad de la córnea debido a una hipoplasia del nervio trigémino, lo que le impedía parpadear y proteger sus ojos de agresiones externas. Esta falta de sensibilidad provocó una pérdida gradual de hasta un 90% de su visión, con úlceras frecuentes y daños oculares continuos. Su madre, preocupada por la situación, explicó que la niña chocaba con objetos y sufría lesiones constantes, pues sus ojos no tenían reflejos protectores.
Después de buscar varias opiniones médicas y descartar técnicas tradicionales, los especialistas del hospital barcelonés propusieron una técnica innovadora de neurotización de la córnea. Este procedimiento consiste en tomar un segmento del nervio de la pierna y conectarlo a otro nervio sensitivo, restableciendo gradualmente la sensibilidad en la córnea de Elsa. La operación se realizó inicialmente en un ojo, con planes de intervenir el otro más adelante.
Los resultados han sido esperanzadores. Meses después de la intervención, al colocar las lentillas esclerales prescritas por su optometrista, Elsa comenzó a percibir sensaciones nuevas en su visión: pudo detectar objetos a distancia y apreciar detalles como hojas de árboles, hormigas e incluso la luna. Su madre relató emocionada cómo la niña expresaba su sorpresa al ver el mundo desde una perspectiva que antes le era inaccesible.
A pesar de que todavía necesita usar gafas protectoras, lentes de contacto y tratamiento continuo con colirios, las visitas a urgencias por lesiones oculares se han reducido drásticamente, y Elsa ahora disfruta de una vida mucho más activa y autónoma. Los médicos estiman que su visión podría seguir mejorando con el tiempo.
Esta intervención destaca como un ejemplo de avance médico que no solo ofrece esperanza a pacientes con condiciones similares, sino que también abre puertas a nuevas opciones terapéuticas para casos de pérdida de visión severa en niños.
